sábado, 14 de noviembre de 2015

El pecado de ir a un restaurante, a un concierto o al fútbol

Para los fanáticos, cobardes y asesinos terroristas, esos son sus enemigos: personas que comen tranquilamente en un restaurante, van a un concierto con sus amigos o a un estadio de fútbol para animar a su equipo. Todo es pecado, todos son infieles, hay que acabar con todos. Este planteamiento absurdo desgraciadamente no es nuevo y en nombre de la religión se han cometido auténticas barbaridades. Lo peor del caso es que ocurra en el siglo XXI y que como humanidad no hayamos superado este fanatismo sin sentido que sólo trae ruina. 
Desde la Fundación Provocando la Paz condenamos los brutales atentados de personas inocentes en París. Una oración por las víctimas y un abrazo a sus familiares. Queremos remarcar el valor de toda vida humana y destacar que no hay nada que justifique la muerte de otra persona: ni una religión, ni una ideología ni cualquier otra diferencia de criterio. Estos atentados, como cualquier acto terrorista, son algo cobarde e inútil. 
Frente a la llamada a matar y a destruir de los fanáticos que quieren imponer su ley, hay una humanidad más potente y madura que apuesta por la vida y la construcción de un mundo más habitable por parte de todos sin excepción, que abandera un mundo lleno de respeto, dignidad de la persona, convivencia pacífica y LIBERTAD.


lunes, 9 de noviembre de 2015

100 millones más de pobres por el cambio climático



Como siempre, los más pobres son los más perjudicados en todo, también son los más duramente golpeados por el cambio climático. Es lo que se desprende de un informe del Banco Mundial, en el que afirma que en 15 años, alrededor de 100 millones de personas caerán en la pobreza si no se toman medidas contra el cambio climático que provocamos.
En el informe Ondas sísmicas: gestionando el impacto del cambio climático en la pobreza, el Banco Mundial destaca el alto nivel de riesgo que encaran estas personas debido a las cosechas perdidas, la subida del precio de los alimentos y la mayor incidencia de enfermedades.
Las zonas con mayores problemas se encuentran en África y el Sudeste Asiático. Las pérdidas en la cosecha global pueden ser del 5% en 2030 y del 30% en 2080.
Al leer este informe, nos preguntamos: ¿qué mundo estamos haciendo?
La espiral de avaricia y de crecimiento a costa de lo que sea (consumir más, contaminar más, destruir más) sigue avivándose gracias a la parte opulenta del mundo y a algunos que nunca tienen bastante y sólo se preocupan de vivir bien ellos sin tener en cuenta las consecuencias para el planeta y para los más vulnerables.
Desde la Fundación Provocando la Paz hacemos una llamada a los responsables políticos, que pueden fomentar medidas para controlar y reducir las emisiones, y apostar por energías limpias. Pero sobretodo proponemos una vida más sencilla y solidaria.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

La ley de la piedra



En pleno siglo XXI nos podemos preguntar: pero, ¿todavía existe la ley de la piedra? Por desgracia, sí. Siguen habiendo lapidaciones en ciertos lugares del mundo, matando de esta manera tan cruel a personas, muchas de ellas inocentes, algunas acusadas falsamente y otras víctimas de una ley humana "inhumana".
Nos ha llegado la noticia y la imagen de la lapidación de Zulima, de 19 años, por mantener relaciones con su novio y según los talibanes, quebrantar la ley islámica o Sharia por estar prometida a otro hombre por su familia. Por lo tanto, según ellos, sólo había una opción: la lapidación. El novio ha sido condenado a recibir 100 latigazos.
La joven no estaba de acuerdo con ese matrimonio forzoso que había planificado su familia y amaba a otro muchacho, con el que quería irse lejos de allí y empezar una nueva vida de amor y paz, lejos de la ley de la piedra.
Pero en algunos lugares y según algunas leyes las mujeres son ciudadanas de segunda categoría y pueden ser lapidadas con relativa facilidad. Se puede decir que no tienen ningún derecho.
Cuando pienso esto, recuerdo a una persona que hace 2000 años se atrevió a cambiar la ley de la piedra en la ley de la misericordia y el amor, desafiando a los fanáticos, hipócritas y asesinos, que en todas las épocas han existido: "El que esté libre de pecado, que tire la primera piedra". Y fueron soltando las piedras y desfilando, empezando por los más viejos. Parece que mientras decía esto, dibujaba algo en el suelo, tal vez un corazón.
Algunos no quieren enterarse de esta abolición de la ley de la piedra de hace 2000 años, con una verdad aplastante de mirarse primero a uno mismo, porque si uno se mira bien, no le deberían quedar ganas de meterse con los demás, y mucho menos de matarlos a pedradas. Quizá esos hipócritas asesinos fanáticos cobardes han hecho o están haciendo cosas peores en su vida, como por ejemplo, matar a un ser humano, en este caso a una joven indefensa metida en un agujero. ¿Por qué? Porque se ha atrevido a hacer lo mejor que se puede hacer en la vida, el acto humano más profundo: amar.
Zulima, como tu nombre indica, eras "amante de la paz", siempre ansiaste esa paz y ese amor que te fueron negados en vida. Desde el más allá ayúdanos a abolir la ley de la piedra y cambiarla por la ley de la misericordia y del amor, la ley de la dignidad humana y la dignidad de la mujer.